Desde que la Ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, anunció el endurecimiento de la ley antitabaco, los empresarios de la industria del ocio han comenzado a hacer una campaña feroz con el argumento de que tendrán que cerrar sus negocios. Según la UPTA (Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos), esta decisión “es la peor noticia del verano”, ya que producirá “cierres generalizados después del verano”.

Por otro lado, hay varios ejemplos de cómo las leyes antitabaco han funcionado en diferentes países europeos, sin que eso haya modificado sustancialmente los hábitos de los consumidores. En países como Suecia, Finlandia o Irlanda (donde la climatología es mucho más adversa), la gente sale a la calle a fumar sin que pase nada. Incluso en Turquía, donde fumar es mucho más que una tradición, la ley se implantó sin que corriera la sangre.
Más bien yo creo que los empresarios deberían ver la nueva ley como una oportunidad, sobre todo en los sitios donde ponen comidas, puesto que las familias con niños no iban a locales saturados con humo. Y seguro que esos nuevos clientes compensan el efecto de los (poquísimos) fumadores que hagan huelga de celo y se mantengan fuera de los locales echándose sus pitillos.









En España hay 56.000 muertos cada año por culpa del tabaco, y sin embargo, en las noticias nos hablan únicamente de los muertos por accidentes de tráfico, que "solo" son 4.000. Está claro que los gobiernos mundiales quieren APARENTAR que luchan contra el tabaco, pero la realidad es que PROTEGEN los intereses de las industrias tabacaleras. El fabricante español Altadis ha publicado recientemente una lista de todas las sustancias que contienen sus cigarrillos, tal y como recoge El País. Cada pitillo es un arma de precisión dirigida a enganchar al esclavo fumador:

Y para acabar me quejaré de otra cosa: los fumadores me parecen unos guarros y estoy harto de ver por el suelo colillas y paquetes vacíos, QUE LAS PAPELERAS ESTÁN PARA ALGO!!!




